jueves, 22 de febrero de 2007

Los tres mosqueteros (Parte III, desenlace)

Buenos señores, todos queremos saber como terminó la historia. Ahora es cuando de verdad veremos cual era el verdadero espíritu ganador de nuestros personajes.
El relato lo dejamos en el camino hacia "la Vogue", aunque era un lugar archiconocido en el imperio de Napoleón, tras la derrota de éste contra Zar Maeso, "La Vogue" se internacionalizó, tuvo sus problemillas judiciales debido a que Antoniè quiso entrar un día sin su armadura adecuada. Era el sitio de la ciudadela más visitado por la alta burguesía, por lo que nuestros amigos decidieron entra en ella y demostrar su talante y buen hacer...
Sorprendidos por la oscuridad y suave melodía que cubría el lugar, decidieron tomar una buena cerveza, ya que la ocasión lo requería. Después de charlar un rato sobre los temas de moda, se fijaron en unas chicas, por su vestimenta parecían que llevaran destiltrajes, ya que además de ser gotas de agua estaban enortadas por la belleza de nuestros caballeros.
1-Ficción
Lord Henry: ¿De donde sois vos? Italia, o si el país sin luna, no sabia que la princesa de Italia tuviera unos ojos tan azules, ¿como se ve el mundo a través de ellos?. ¿Qué soy guapo?, ya lo sé no hace falta que me lo digas. Soy el puto amo.
Zar Maeso: Yo conquisté Italia en el 1796, a lomos de mi caballo blanco recorrí todo el mar del Norte. Por aquél entonces, yo estaba casado con Sissi la emperadora, pero debido a su actitud incorregible, tuve que decapitarla delante de mis hijos. Sí, soy un tío muy duro. ¡NO!, por favor no me cojas del pelo, que se me cae.
Capitán Beckario: jajaja, Musolini es tu padre, pues señora déjame decirte que ya no vive, el grupo guerrillero "siglo XXI" lo hemos matado esta misma mañana, se que me odiaras por esto el resto de tu vida, pero ir agarrado de mí es como tocar el cielo nena.
2-Realidad
Lord Henry: ¿Vamos a por tabaco?. Joder, si es que no me ha costado ni cinco minutos liarme con ella, soy dios y las mujeres lo saben. ¿Hablamos de Música?
Zar Maeso: Déjame que te de un masaje rubita, se nota que tienes más sueño que un manada de gatillos al lado de una chimenea.
Capitán Beckario: sí, yo estuve en Italia unos días, es que no te lo he dicho, soy manager de grupos de música, ¿conoces a Iron Maiden?, yo conseguí que Bruce Dickinson volviera con los ellos. ¿Me estás llamando mentiroso?. No es por nada pero... ¿es verdad es de que las italianas no os afeitáis los sobacos?

Como ya las tenían conquistadas de la manera más penosa posible, decidieron hacer un ataque a la inglesa contra el difícil catenacco, de manera que nuestros señores, porque no se les puede llamar de otra manera a tíos con tanta clase, hicieron un 3/3. La jugada elaborada de nuestros maestros les permitió salirse con la suya y (diciéndolo de una manera vulgar) liarse con ellas. Trascurridos los momentos de buen royo, y entrado ya el amanecer por la ciudad de la Alhambra, "la Vogue" iba a cerrar, de tal manera que salieron las tres parejitas en busca de un poco de claridad. Esta claridad no les vino por lo que se ve, muy bien a nuestros protagonistas, porque con ella, las italianas vieron el verdadero aspecto de nuestros señores. Pero aún así, no podían dejar escapar una oportunidad esta oportunidad única de estar con unos tíos tan grandes. Como las chicas tenían que irse ya a su posada de acojida para viajantes, los chicos le propusieron plan alternativo.
1-Ficción
Lord Henry: Ha sido un placer conocerle madame, es más estoy dispuesto a abrirle las puertas de mi casa cuando quiera, le invito a tomar el té, ¿que damos a las cuatro?.
Zar Maeso: Señora, no he pasado una noche tan maravillosa desde que estuve con Boris Yeltsin tomando Vozca hasta reventar, si la vida es maravillosa, y más cuando tu estás cerca.
Capitán Beckario: Podemos quedar en Francia, en mayo de 1808 para engendrar un niño y ya decidimos que tierras les dejamos.
2-Realidad
Lord Henry: Se me está poniendo morcillona, nos vamos a tu hostal. Yo te acompaño, a mi no me importa volverme solo, se que estás deseando que te haga el amor, si yo soy irresistible.
Zar Maeso: Macho tía, estoy como una moto, ya no puedo más, que me tienes bien caliente, ¿cómo que solo quieres que seamos amigos? pero yo creía que nos habíamos liado porque querías que te pidiera la mano.
Capitán Beckario: ¡QUÉ! ¿que no vamos a follar después de haber estado toda la noche juntos?, pero que te crees que soy yo un pañuelo de papel, me estás faltando al respeto que lo sepas.

La historia fue más o menos así, los chicos indicaron como verdaderos geógrafos el camino a las chicas para que llegaran sin problemas a su posada, la realidad fue así, ellas tenían que hablar con Carlos V en su palacio de la Alhambra a las 8 de la mañana, de manera que nuestros campeones decidieron no acompañarlas, ya que estos habían tenido sus más y sus menos con el Rey español. Con el deber cumplido decidieron ir en el carromato del Capitán Beckario, y disfrutar del dulce paseo que darían hasta terminar definitivamente la noche, el viaje ciertamente fue algo pestilente debido a la enorme cantidad de cerveza negra que habían ingerido.
Y así termina la historia de nuestros superhéroes, no sé si os habrá gustado o no, pero me gustaría que diérais vuestra opinión sobre la totalidad del relato, si os ha gustado lo suficiente, seguiré escribiendo, sino me retiraré en lo más alto, porque, como dicen el "Chupa team" somos LOS PUTOS AMOS!!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me parto el pecho...

Sarah dijo...

es genial, no sé porqué no lo seguís haciendo.-

Buen Salvaje dijo...

Eh eh, que una mujer te ha dicho que eres genial, tío! ATACA